¿Quiénes somos? Pregunta a nuestro físico Medicina del deporte Medio Ambiente Redeslibre.com Contacta con Medciencia
Pulse para ver el Certificado de Web de Interes Sanitario
Suscríbete
follow us in feedly

¡Estrenamos nueva sección en Medciencia! Como su propio nombre indica, en “Científico de la semana” os traeré cada domingo detalles sobre la vida y las aportaciones al mundo de la ciencia de uno de los científicos que hayan logrado algún hito histórico en cualquier campo de la física.

No obstante, lejos de comentar las vidas y aportaciones de los científicos que todos conocemos, como Einstein o Newton, prefiero centrarme en aquellos cuyos descubrimientos hayan pasado un poco más desapercibidos a pesar de su enorme magnitud, o incluso de aquellos que destacan en la actualidad pero a los que no conocemos tanto debido a que su trabajo es lo suficientemente reciente como para no haber llenado aún libros y documentales de historia. Y, ya sin más dilación, ¡inauguremos oficialmente esta sección!

Nikola Tesla

A pesar de que el hecho de que hable de Tesla se contradice un poco con todo lo que he dicho en el párrafo anterior, puesto que no es ni mucho menos alguien actual, considero que el serbio es uno de esos científicos que no podía dejar pasar en una sección en la que pretendo hacer llegar a todos las grandes aportaciones de las que ahora gozamos. Y es que, si bien las de Tesla son enormes y de un incalculable valor, existe bastante desconocimiento alrededor de todo lo que logró por parte de mucha gente. Sigue habiendo gente, por ejemplo, que cree que la radio fue un invento del italiano Marconi, a pesar de que la Corte Suprema de los Estados Unidos de América le reconoció oficialmente la patente a Tesla en el año 1943.

La llegada del serbio a Estados Unidos se debió a una recomendación de Charles Batchelor, quien en aquel entonces era su jefe en la empresa Continental Edison Company, propiedad como su propio nombre indica del famoso inventor. Según los documentos que se conservan de la época, la carta decía textualmente: “Conozco a dos grandes hombres, y usted es uno de ellos. El otro es el joven portador de esta carta“, refiriéndose respectivamente a Edison y Tesla.

Guerra de Corrientes

La carta de Batchelor funcionó, y es que Tesla salió del despacho del estadounidense con un puesto de trabajo. Aunque ninguno de los dos podía imaginar que lo que comenzó como una normal relación jefe-trabajador acabaría convirtiéndose en una de las mayores rivalidades que se recuerdan en el mundo de la ciencia.

Los modelos de Edison se fundamentaban en el funcionamiento de la corriente continua. Pero Tesla intentó sin éxito convencerlo de que debían adaptarse a la corriente alterna, mucho más eficiente y gracias al cual hoy la luz llega a nuestras casas cuando le damos al interruptor.

A pesar de eso, Tesla cumplió con su contrato y rediseñó completamente los generadores de corriente continua de la compañía. Y, tan sólo un año más tarde de haber iniciado el proyecto, fue con la solución al despacho de su jefe a pedir los 50 mil dólares estadounidenses que se le prometieron por ello. No obstante, Edison le respondió con una sonora carcajada y un “Tesla, usted no entiende nuestro humor estadounidense”. Y así, siguió cobrando un sueldo de $18 a la semana, hasta que decidió abandonar la empresa cuando se le denegó un aumento de sueldo hasta los $25.

Empezaría así uno de las más grandes batallas del mundo de la ciencia. Mientras Tesla luchaba por hacer ver al mundo la eficiencia y las ventajas de la corriente alterna frente a la continua, Edison, lejos de defender su modelo, se dedicaba a intentar boicotear el trabajo del serbio. Para poder seguir teniendo el monopolio en el mundo de las corrientes encargó a Harold Brown, un empleado suyo, la creación de una herramienta con la que mostrar a la gente que el modelo defendido por Tesla sólo podía traer destrucción. Y así, se diseñó una silla conectada a corriente alterna en la que electrocutaba hasta la muerte a los animales que colocaba sobre ella: lo que hoy conocemos como “Silla eléctrica”

Trabajo con Westinghouse

En 1888, conoció al que sería su mayor aliado en la cruzada por compartir con el mundo los beneficios de la corriente alterna, George Westinghouse. Este norteamericano poseía ya una pequeña red eléctrica en Massachusetts, basada en la corriente alterna, pero le faltaba la clave para distribuir la electricidad a gran escala. El motor de inducción, ya inventado y patentado por Tesla, era esa clave.

Con Westinghouse, Tesla firmó un contrato que lo hubiera convertido en el hombre más rico del mundo: obtuvo 60.000 dólares por la adqusición de 40 patentes, y el compromiso de percibir 2,5 dólares por cada caballo de potencia generado gracias a la electricidad vendida. Pero desgraciadamente, este acuerdo resultó terminar siendo inviable cuando la escala del proyecto alcanzó unas magnitudes con las que ninguno de los dos habría ni siquiera soñar.

El mayor éxito de ambos llegó en la Exposición Universal de Chicago, celebrada en 1893 y en la que Westinghouse se encargó de la iluminación (después de que la empresa de Edison fuera rechazada). Gracias a los motores de inducción de Tesla, lograron iluminar con bombillas y luces de neón toda la ciudad. Era la primera vez que se lograba algo de tal calibre con un generador.

Dicho éxito les valió para conseguir la concesión para crear en las Cataratas del Niágara la primera planta hidroeléctrica de la historia. Pero, mientras muchos dudaban que fueran capaces de lograr su objetivo, abastecer toda la creciente demanda eléctrica de Buffalo, Tesla aseguró que  con las cataratas podría generar energía suficiente para abastecer el país entero. Desgraciadamente, aquel gran triunfo acabaría convirtiéndose también en el último.

Declive y años finales

Entre 1901 y 1905, tuvo lugar la construcción del invento que sin ninguna duda más habría podido cambiar todo cuanto ahora conocemos: la Torre Wardenclyffe, una enorme antena de telecomunicaciones con la que se logró transmitir electricidad a toda la población cercana de forma gratuita y sin usar ningún tipo de cables como transporte. Quien sabe si ahora las compañías hidroeléctricas seguirían gozando del poder que poseen si este invento hubiese llegado a buen puerto…

Su funcionamiento se basaba en el hecho de que la torre creaba a su alrededor un potencial altísimo, cercano a los 50 mil millones de voltios. Entonces, al conectar cualquier tipo de aparato eléctrico al suelo (cuyo potencial es de 0V), la diferencia de potencial que circulaba a través de él lograba ponerlo en funcionamiento sin problemas. Además, esto resultaría inofensivo para las personas, puesto que lo que realmente es capaz de matarnos no es el voltaje, sino la intensidad que nos atraviesa.

Desgraciadamente, antes de que pudiera considerarse como un éxito absoluto (pues si bien funcionó de forma efectiva varias veces, también falló otras tantas), se le retiró la financiación forzándole a abandonar el proyecto. La torre de Wardenclyffe permaneció inacabada hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial, momento en que se desmontó completamente para evitar que pudiera ser usada por los alemanes.

Tras esto, Tesla pasó 30 años viviendo en habitaciones de hotel, solo y en la ruina, hasta su muerte en el año 1943. Un trágico final para el que sin duda puede ser considerado uno de los mayores revolucionarios que ha conocido la ciencia.

Y es que es gracias a Tesla y a sus múltiples inventos que la sociedad es como lo es en la actualidad. ¿Qué sería de nosotros sin la radio, las transmisiones de datos a distancia, la corriente alterna, los radares o el control remoto? Como él mismo decía:

El presente es vuestro, pero el futuro me pertenece a mí

¡Y hasta aquí llegamos hoy! Espero que hayáis disfrutado de la primera entrega de esta nueva sección, aunque me haya quedado un poco tostón ¡Os espero la semana que viene con el próximo Científico de la Semana!

Fuente: ABC.es, Informe Semanal

  • Karah

    Me encanta el titular

  • fuckyeah93

    Tesla es uno de los hombres a los que más admiro. Si me permites y así de cabeza, voy a intentar ampliar unas cuantas cosas. Intentaré también simplificar todo lo que pueda:

    Tesla predijo el Whatsapp. Dicho así es sensacionalista, pero con la comunicación a distancia por ondas que inventó, afirmó que un día todo el mundo estaría conectado como en un gran cerebro y se podría enviar y recibir información desde cualquier punto del mundo sin cables.

    Pero hay más. De la torre de Tesla había entendido que su funcionamiento era otro, a ver si alguien sabe más de lo que voy a decir a continuación porque en Internet no hallo más información al respecto. La cosa comienza así:

    Tesla inventó una máquina que producía terremotos. ¿Habéis visto que a una determinada frecuencia las copas estallan? Eso se debe al fenómeno de la resonancia. Las ondas, el que haya dado física sabe que tienen una forma periódica, sinusoidal (la más típica). Estas ondas tienen una serie de propiedades: frecuencia (velocidad de oscilación) , amplitud (tamaño de la oscilación), longitud de onda (distancia entre dos oscilaciones etc). Pues bien, si dos ondas de semejantes características (simplificando así mucho) se encuentran y tienen la misma frecuencia, se suman sus amplitudes en una nueva onda. De acuerdo, pues tomando el ejemplo de la copa, Tesla era capaz de hallar las frecuencias de resonancia de los materiales de los edificios y según él, con una serie de golpes muy débiles pero perfectamente sincronizados creaba una onda que por resonancia aumentaba hasta hacer temblar el edificio entero (y si se continuaba, echarlo abajo). De esto creo recordar que existen documentos históricos que aseguran temblores en los edificios en los que trabajaba Tesla.

    Pues bien, todo esto (la resonancia) había sido probado con ondas mecánicas pero… ¿qué pasaría con las electromagnéticas? Efectivamente, la cualidad de la resonancia también existía.

    Y aquí viene lo gordo y lo que me gustaría que alguien me ampliara: al parecer Tesla descubrió que entre la tierra y la ionosfera (digamos que es una capa con propiedades electromagnéticas de la atmósfera) había una onda natural con una frecuencia entre 6Hz-8Hz (Hz=Herzio = 1 oscilación por segundo). Y pensó que si emitía una onda de similares características desde un punto de la Tierra, por el fenómeno de la resonancia podría recoger esa misma onda, amplificada, en otro punto de la Tierra. Esto es, ni más ni menos, que energía ilimitada, gratis, y accesible en cualquier lugar. Suena de locos, pero él lo afirmaba. Y parece que calculó que con veintitantas torres como la Wardenclyffe repartidas por la Tierra lo podría lograr.

    Suena maravilloso. Pues bien, todavía no he encontrado un científico que haya continuado con el experimento o que haya demostrado que es imposible. Es decir, yo no afirmo que sea impepinable, pero suena muy bien como para no investigarlo en 100 años, ¿no?

    Por otro lado, parece que este hombre también inventó (y patentó) un aparato para “capturar la energía radiante”, lo que viene a ser el panel solar. Pero es más cachondo, porque dice que el suyo también funciona de noche. ¿Que cómo? Bueno supuestamente podía atrapar los rayos cósmicos y extraer energía de ellos. Estos rayos existen, viajan por el universo y para que os hagáis una idea, atraviesan la Tierra de punta a punta.

    Tenía algún que otro invento por ahí, como el radiocontrol y otros proyectos esotéricos como el rayo de la muerte.

    Como curiosidad, en su laboratorio veías que cogía una bombilla y esta se encendía al tocarla (eso sí lo he visto yo en directo con un aparato)

    No me quiero extender más, espero que si lo desconocías te haya gustado y/o hecho pensar y si lo conocías y sabes algo de la torre que por favor me cuentes porque tengo intriga.

    Un saludo a todos :)

    • https://twitter.com/Psicomanchester Alex Gascon

      La verdad es que sí que encontré información sobre el uso que dices de la Torre Wardenclyffe, pero el artículo empezaba a quedarse demasiado largo y no pude extenderme mucho xD

      No obstante, sí es un tema sobre el que sería muy interesante hablar en un artículo. ¡Intentaré recopilar la información suficiente y prepararé uno bien detallado! ¡Espero que sigas pasándote por el blog y puedas leerlo!

    • Javi

      Todavía estoy conmocionado,

      Primero por el contenido del articulo que me parece interesantísimo (gracias), y segundo por el comentario de fuckyeah que me parece incluso mas interesante que el propio artículo.

      Me parece absolutamente lamentable que no se esté investigando acerca de la torre Wardenclyffe, y la teoría que tengo es que como sería gratis, NINGUN GOBIERNO DEL MUNDO Y SOBRE TODO EL ESTADOUNIDENSE iba a dejar que un chollo tan mayúsculo como el de la energía pudiera ser gratis para todo el mundo simplemente con enchufarse al suelo.

      De verdad cada día estoy mas harto de la sociedad en la que vivimos en la que prima el dinero y lo economicamente explotable frente a los inventos que podrían cambiar la vida de muchisimas personas.

      Se me ocurren mil ejemplos pero, ¿que pasaría en africa si la energía fuera gratis? Ya no podrían seguir explotando a la gente ni manteniendola con los miserables recursos de los que dispone esa pobre gente.

      ¿Energía atomica? JA JA y JA. Eso requiere una inversion de la hostia ademas de necesitar materiales tanto para la fusion como la fision con lo cual seria economicamente viable.

      La torre de tesla de Wardenclyffe se la tiraron por intereses economicos, sino no se explica que se pasara los ultimos años de su vida marginado, sin dinero, habiendo descubierto el mejor invento de la historia, energía gratis para todo el mundo.

      Me rio yo de Einstein, Newton, Da vinci o el que inventó la rueda.

  • Pingback: Científico de la semana: Michael Faraday « Medciencia