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La superdotación se entiende como un alto potencial en todos los ámbitos de la inteligencia (por encima del percentil 75 o generalmente CI superior a 130) tanto de recursos como de capacidades cognitivas. Son sujetos con buena memoria, observadores, con amplia capacidad de manipulación y comprensión, son buenos solucionadores de problemas. Se entiende por lo general que la superdotación emerge como resultado de la interacción entre factores neurobiológicos, motivacionales y ambientales (es decir, interacción herencia- ambiente), por lo tanto el superdotado nace pero también se hace. Se empieza a ver a partir de los 12-13 años de forma más clara y solo 2 de cada 100 personas son superdotadas. Hoy vamos a centrarnos en las bases neurobiológicas de la superdotación, que si bien no están del todo claras sí siguen por lo general un mismo camino y los resultados de las investigaciones parecen apuntar hacía teorías similares, como iremos viendo.

Por lo general se entiende la superdotación como asociada a una mayor eficiencia en el flujo de la información de la red fronto-parietal y la utilización más efectiva de los medios en los procesos cognitivos. Es decir más eficiencia en el funcionamiento de las estructuras para llevar a cabo razonamientos.

Las bases biológicas:

Diversos estudios que utilizaron técnicas de neuroimagen u otro tipo (resonancia magnética y EEG por ejemplo) encontraron hallazgos que vienen a confirmar una idea muy similar, que el origen de la inteligencia está en la eficiencia neuronal, así pues:

  • Hinze defendía la teoría de una irrigación arterial más óptima en los cerebros de superdotados.
  • Shaw et al defendieron la teoría de que el cerebro de los niños superdotados se desarrollaba de diferente forma al de los niños con inteligencia normal, teniendo el cerebro superdotado una mayor plasticidad, existiendo una correlación negativa entre inteligencia y espesor cortical en la primera infancia que cambiaría para convertirse en una relación positiva en la infancia tardía (se mencionaba sobretodo el área del córtex frontal).
  • La teoría de la eficiencia neuronal: Los cerebros superdotados consumen menos energía y llevan a cabo una ejecución más eficaz en la resolución de tareas, esto se ha comprobado a través de técnicas de neuroimagen. Jin demostró esto al comprobar un menor índice de consumo metabólico cortical y que utilizan una actividad más amplia de la banda alfa.
  • Lee et al en sus estudios también encontraron una mayor actividad (comparado con sujetos normales) de la red fronto-parietal (concretamente la corteza parietal posterior).
  • Sastre-Riba afirma que los superdotados utilizan menos zonas no específicas y distribuyen mejor los recursos cognitivos. Hay menor actividad cortical, mayor activación del hemisferio izquierdo, presentan una actividad más específica y simultánea de las redes selectivamente activadas y una mayor eficiencia que podría relacionarse con una mejor mielinización neuronal (lo que implica una mayor velocidad de conducción). Se emplean solo las áreas necesarias inhibiéndose las áreas irrelevantes para la tarea.
  • Richard Haier y su teoría de la integración fronto-parietal (P-FIT) dice que la red cerebral encargada de la inteligencia se basa principalmente en estas dos áreas, incluyéndose así las áreas de la corteza prefrontal dorsolateral, corteza inferior, lóbulo parietal superior, corteza cingulada anterior y regiones de los lóbulos temporales y occipitales.
  • Un estudio realizado por Frangou encuentra correlaciones positivas entre inteligencia y densidad de la corteza orbitofrontal, giro de la corteza cingulada, cerebelo y tálamo, y una correlación negativa con el núcleo caudado.
  • Otras teorías hablan de mejor comunicación entre áreas cerebrales o comunicación interhemisferica (mejoraría la integración y el procesamiento de la información). Esto lo permitiría un mayor grosor del cuerpo calloso posterior (sustancia blanca). Así lo demostraron estudios como los de Luders y Takeuchi.
  • Thompson afirma haber encontrado áreas cerebrales con mayor tamaño en niños superdotados y un diferente ritmo de crecimiento cerebral (los superdotados alcanzan el grosor cortical máximo a una edad más tardía).

Como vemos estas diferencias en el funcionamiento pueden tener un origen genético pero también influye el ambiente al modular el desarrollo de las estructuras en el crecimiento y modificar las experiéncias de aprendizaje.

Bases genéticas:

Tradicionalmente se creía que hasta el 80% de la inteligencia era heredada, sin embargo hoy en día se aboga más bien por un modelo 50-50. Concretamente los estudios actuales demuestran que la varianza genética explica un 51% de la varianza fenotípica. Aunque esta influencia no se da por igual para todas las capacidades de la superdotación, ya que por ejemplo la capacidad visuo-espacial parece tener mayor carga genética.

La familia es un aporte genético muy importante pero también es la que se encargará de proporcionar un ambiente estimulante o no.

Thompson contempla básicamente los factores genéticos implicados en la mielinización neuronal (aún por descubrir). Así podemos entender que estarán implicados los factores genéticos encargados de regular las áreas que hemos dicho estaban implicadas en las diferencias neurobiológicas entre niños superdotados y normales. Lo cierto es que los estudios aún no han confirmado muchos detalles en cuanto a genética.

Robert Lehrke dice que gran parte del componente intelectual de los individuos está ligado al cromosoma X y que esto explicaría la mayor variabilidad de inteligencias en los varones, teniendo más población en los extremos de la curva de Inteligencia.

Lo cierto es que un niño superdotado puede acabar no desarrollando completamente su potencialidad si el ambiente no es el adecuado, si no se propicia su desarrollo, si no cuenta con apoyo. De hecho los superdotados pueden ser los niños con mayores tasas de fracaso escolar por problemas como el aburrimiento en clase, la desmotivación, problemas de relaciones sociales, etc… De modo que aunque se contempla una importante carga genética en el desarrollo de una mayor capacidad intelectual, lo cierto es que no se puede negar el fuerte peso de la carga ambiental que lo modula.

Fuente: El cerebro superdotado, Amazings, El país.

Imagen: Flickr.